viernes, 7 de agosto de 2009

Amor Platónico. "El que no arriesga, no gana"


En diversas ocasiones hemos escuchado acerca de un amor “platónico”, y en verdad es algo mágico, algo que no pasa con frecuencia, incluso alguna vez nos ha sucedido. La pregunta es: ¿nos expresamos correctamente? o ¿se ha distorsionado con el tiempo el significado de esto?
La mayoría de la gente se expresa de este amor como algo imposible, algo lejano, lo que sentimos por alguien que casi casi consideramos un ídolo.
Y esto nos puede llevar desde el actor del momento, una estrella de Hollywood, una cantante, un futbolista, médico, psicóloga, instructor, maestro, el chico o la chica mas codiciada de la escuela, el trabajo, o simplemente, de alguien que vemos esporádicamente, un ejemplo de esto, es la persona que vemos cuando vamos a correr, o en algún café, en la biblioteca, o simplemente en un parque.
¿Por qué caemos en este enamoramiento, si sabemos que no puede ser?
¿Por qué crear ilusiones o castillos en el aire como se dice comúnmente?
Quizá sea por eso, porque vivimos de las ilusiones, “soñar no cuesta nada”.
El hecho de imaginar ir caminando a lado de ese Ser, tomados de la mano, o un momento viendo una película, sentados, comiendo palomitas mientras su cabeza se recarga en nuestro hombro, son ideas lejanas que quisiéramos, que pasaran.
A veces es tanta nuestra idolatría por ese ser, que nos conformamos con verlo tan sólo por un instante, unos segundos, y es tan bueno para nosotros, que nos alegra el día, saber que esta bien, nos dibuja una sonrisa en la cara.
La mayoría de veces, no sabemos que hacer con esa sensación tan grande, que no podemos ni acercarnos un poco, para que nos vea, para que se de cuenta que existimos. Es difícil cruzar esta barrera, se siente una energía extraña recorriendo por todo el cuerpo, y es aun más difícil hablarle tener contacto con esa persona, pero en este momento es cuando debemos de decir: “nada podemos perder, al contrario, podemos ganar mucho”
¿Qué podemos ganar si sabemos que es imposible?
Creo que el hecho de formar una pequeña parte de su vida, aportar algo, dejar huella, ¿para qué? Pues para que algún día nos recuerde, a lo mejor cuando pasen los años y en algún momento, por alguna palabra, una plática, un lugar, un color, un olor, una imagen, cierta canción, o simplemente por una flor. Esto es lo que podemos ganar y la satisfacción de no haberte quedado con las ganas de haberle hablado, mirarla de frente, haber tocado su mejilla alguna vez, oler su perfume, caminar a su lado, son cosas, recuerdos que quedaran guardados en lo profundo de ese Ser, y así cuando nos busque en sus pensamientos, nos dará su aliento, y así podemos volver a su interior.
Es por eso que vale la pena acercarnos, poder conversar con ella, reír, abrazar y ser una persona que forme parte de su vida, aunque sea por un instante.

“Y no se tu ni que dirás, pero no hay nada mucho que pensar…
Nada que pueda perder… nada que no pueda ser” (canción: Nada. interprete: Zoé)

“Quien ama “platónicamente” no se aproxima, pero tampoco huye del objeto amado, se mantiene a distancia y se abstiene, realmente de llegar a conocerlo,
Aun cuando su afán por acercarse llegue a ser extremo. Le basta saber que el Ser quien ama también lo sabe contemplativamente” (Platón)


miércoles, 15 de julio de 2009

Un Viaje En Metro


Tal vez la gente no se dé cuenta de todo lo que significa un viaje en el metro, estoy seguro que muy pocas personas piensan en la vida de los demás; o qué digo la vida, lo que va pensando la señora de a lado, que con mucho cuidado se va maquillando, o el señor de traje gris, camisa azul, con corbata roja, en general empiezan a hacer falsas deducciones, como cuando ven a un joven un poco desaliñado con los ojos rojos, lo primero que les viene a la mente es: “¡qué mugroso, drogadicto!” “¿qué no tiene algo mejor que hacer?” Falsas deducciones, prejuicios sin sentido, sin siquiera pensar que tal vez ese joven se desveló por cuidar a su padre enfermo, o tal vez tuvo un problema por el cual sufrió y lloró toda la mañana.

Pocas personas imaginan que el metro transporta millones de sueños, de tristezas, desamores, miles de alegrías, anécdotas; a veces me pongo a pensar en ¿qué tanto podría contarnos el metro? También transporta mucha esperanza, esperanza de poder llevar un poco de dinero a casa. ¿Quién no ha visto a aquellos que se suben a vender cualquier cosa? , ¿quién no recuerda esos gritos que ya son parte de nuestro folclor?, el famoso: “En esta ocasión le traigo a la venta, el bonito regalo para el niño, para la niña…” o “10 pesos le vale, 10 pesos le cuesta, disco compacto con lo mejor del pop” ¿y que del conocidísimo?: “pastillas refrescantes, tres pesos una, dos por cinco”; ¿cómo olvidarnos del típico hombre que trae sus vidrios y pasa por encima de ellos con la espalda? De los cantantes urbanos… cada uno de estos personajes se sube a ganar la vida.

Son tantas las cosas que pasan en un viaje en el metro, desde ver a un señor que va durmiendo, soñando tal vez en algún día poder tener lo que más desea; a esa señora que lleva el vestido de su hija, pensando en la cara que pondrá cuando se lo dé; a dos personas platicando con mímica de andén a andén, a una pareja besándose disfrutando del momento y en contraste, una pareja discutiendo.

Bueno… y qué decir los olores, apretones, empujones y frenadas inesperadas, toda una variedad de cosas para que no te aburras, para que tus días no sean monótonos.

¡Cómo no recordar aquella estación en donde te bajabas para ir a tu escuela, a tu primer trabajo, al actual, o en la que pasaste horas y horas sin darte cuenta que pasaba el tiempo, platicando con tu pareja, o con un amigo, con una amiga!Podría seguir contando y escribiendo, 3, 5, 10 hojas o más, de todo lo que pasa a diario en el metro, pero no sería tan emotivo como vivirlo, porque hay cosas que no se pueden describir, como el olor que tiene el vagón cuando está lleno de gente.

A lo mejor después de leer esto, te des tiempo de disfrutar un viaje aunque sea por una estación, de reírte hasta de los tropiezos, porque es lo que hace falta en estos días, gente que sonría más, y se enoje menos, y dejar de hacer prejuicios sobre los demás, estoy seguro que así será más ameno tu día.¡Corre! Esta sonando la alarma, te dejará el metro.

Disfrutar el caminar, sentir el aire, observar tú alrededor y vivir sin presión.Son cosas confortables.

martes, 6 de enero de 2009

oLvidánd0te


Pensé que era mejor alejarme de ti, pero nunca pensé que fuera tan difícil,
Y es complicado por que cada vez que nos vemos, tu sonríes y me miras con tanto amor.
No podemos estar juntos por diversos motivos, los cuales conocemos perfectamente.
Quien dijo que olvidar fuera fácil?
Nadie dijo que después de amar, con terminar una relación era suficiente para poder olvidar a esa persona a la cual trataste de hacer feliz.
No puedes olvidar cuando cada minuto que pasaste junto a ella, te sentiste contento, tranquilo, en paz, como si nada mas te faltara.
Aun así cada día intento y trato de ser capaz de olvidarte,
Y me pregunto si tu vida mía me olvidaste.

lunes, 5 de enero de 2009

ilusionista


La observe, como olvidar sus ojos, reconoci sus manos, sus pies, su cadera, quisiera tocar su cabello, acariciar su mejilla, probar sus labios, quise oler su cuello... y vi su rostro... pasado?... presente?... futuro?... no lo sé.

Siento una inmensa felicidad la he sentido antes...

comienza a verse borroso, todo desaparece.

siento algo en el pecho, es extraño no es tristeza, no es dolor, tampoco ausencia, tal vez sea un poco de las tres cosas, solo que esta vez de nuevo he despertado, quisiera haber podido tocarte... decirte tantas cosas.

quisiera saber que pasa.