Pensando en ti estoy, y es que no hay ni un día que pase sin que pueda dejar de hacerlo, mi mente sólo sabe recordar tu sonrisa, mis pies sólo saben llevarme hasta tu fotografía, mis ojos solo ven tu rostro.
Ahora mi mente vaga hasta aquel momento, en aquel lugar, donde fue el espacio para poder conocerte un poco más de cerca, lleno de mesas, sillas y una que otra persona, el ambiente cálido, pero el clima poco frío, aquella tarde en la que quedo plasmada nuestras sonrisas.
Olvidarte es difícil, y cómo no iba a serlo con tu gran personalidad, esa personalidad inquebrantable, ese porte de mujer tan marcado, bella, elegante, interesante, sensual, enérgica, y radiante.
La culpable de celos amorosos, celos sin fundamentos, por que a pesar de mi gran admiración, contemplación, y enamoramiento jamás pasamos al nivel de compañeros románticos, sólo quedo en eso, simple coqueteo con el acercamiento sentimental.
Aprendiendo a vivir con el remordimiento, este sentir en el que no me deja tranquilo, quizá fue sólo mi imaginación, pero estuve tan cerca de besarte, es terrible arrepentirte de algo que no hiciste y tal vez jamás podrás hacer. Cuando un momento pasa nunca regresa.
Hay veces que pienso en que fue demasiada mi imaginación la cual cree que te interesaba, me deja intranquilo, pensativo.
En ninguna ocasión pregunte sobre tu situación sentimental, en ninguna ocasión me preguntaste eso, aun así siento como si te hubiera traicionado, decepcionado, quizá estaba más cerca de lo que creía.
No sé que es más difícil; superar una relación que termino o superar una relación que nunca comenzó.
He decidido no perderte quiero tenerte lo más cerca posible, eres parte de mi vida, eres de esas personas importantes que dejan marcada tu vida. Eres más importante de lo que tal vez te puedas imaginar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario