Si existiera en tus sueños,
con plena conciencia me acercaría
tanto a ti que no sabrías que hacer conmigo.
Si existiera en tus besos
mordería tus labios para que pudieras sentir mis deseos.
Si existiera en tu cama,
no te dejaría dormir y si así lo hiciera
te despertaría con tantos besos
como fueran necesarios.
Pero si existiera en tu vida
la alegraría con detalles
todos los días.